
LA TRASHUMANCIA
Vecino. Informacion.
La tradición de la “Trashumancia de Villafranca” es todo un fenómeno. Es fascinante cómo, en apenas cinco años, algo que no aparece ni en las notas al pie de los archivos parroquiales se convierte de repente en una “cita ineludible” con raíces supuestamente ancestrales y tradicionales. Es enternecedor ver cómo Villafranca ha logrado comprimir siglos de historia ganadera en tan solo un lustro. Mientras otros pueblos tardan 400 años en consolidar una tradición, aquí han pasado del tractor de los años 60 a la pasión caballista más visceral en lo que dura una legislatura. Resulta curioso que el caballo desapareciera con la llegada de la mecanización y, tras décadas de cómodo motor diésel, de repente el ADN local reclame “el movimiento del ganado en vivo”. No es evolución, es una versión cinematográfica en toda regla.








