
¡VÁYANSE SEÑORES Y SEÑORAS DEL AYUNTAMIENTO!
Vecino. Informacion.
Soy, como he repetido en este blog, de aquellas personas a la que le gusta pasear de par de mañana por los caminos y sotos de Villafranca. La verdad es que nunca hubiera pensado que estas veredas, sendas o trochas pudieran llegar a ser uno de los signos más elocuentes para comprobar la sensibilidad ecológica que muestran y demuestran nuestras autoridades municipales. Es decir, la que demuestran no tener.
Esos caminos que no son casi nunca objeto de atención por parte del ojo bueno del Ayuntamiento son, sin quererlo, la prueba del algodón de la política ecológica de Villafranca. Una política que no hay que pensar demasiado para darse cuenta de que no existe. Los caminos y veredas de nuestro pueblo están abandonados a la mano de Dios y, por eso mismo, como este nunca dice nada, esa mano es la de los terratenientes propietarios de terrenos colindantes con esos caminos a los que me refiero.









