
I CARTA A LOS MAGOS
Vecino. Informacion.
Van a permitirme que me dirija a ustedes como Magos. Es que prefiero que no fuerais reyes. Lo de los reyes me suena a vasallaje, a relaciones entre súbditos y señores. Y en una democracia, donde se nos dice que vivimos en una “monarquía parlamentaria”, no sé, una monarquía impuesta o, si lo prefieren, metida de matute, me chirría.
Y, bueno, en primer lugar, quisiera disculparme con vosotros, pues el único mago en el que de verdad creo es Juan Tamarit. En segundo término, como lo que uno cree puede ser erróneo o nada creíble, aprovecho estos días en los que tenéis tanto protagonismo para ver si, gracias a vuestra magia, me hacéis la galanura de repartir unos regalos.









