
AGUA EMBOTELLADA
Vecino. Informacion.
No hay ocasión en la que, al ir al súper, me encuentre, no con una, sino con varias personas llevando en el carro de la compra un montón de garrafas de agua. Al contemplar esta imagen, me hago unas cuantas preguntas, de las que sobresale una: “¿Por qué?”. ¿Acaso el agua de boca de nuestras casas no es potable? No se me ocurre pedir una respuesta, porque me puedo llevar un zasca de mil pares de narices. Y, además, no soy quién para decirle a nadie qué agua debe beber, si la que el ayuntamiento considera potable o la que a estas personas les parece mejor. Son tan libres de hacer lo que ellas quieren como yo de pensar lo que me parezca y guardármelo en la azotea mental. ¿Y qué es lo hay en ese zaguán? Pues un manojo de reflexiones que planto aquí para quien desee rumiarlas.









