NO TIENEN ARREGLO
Vecino. Informacion.

¿Qué es lo que no entiende la coalición electoral “Siempre Villafranca” del Ayuntamiento del artículo 16.3 de la Constitución cuando señala: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”?
El Estado Español es un Estado aconfesional y, por tanto, no profesa ninguna religión. El Ayuntamiento es una institución del Estado y, por lo mismo, no profesa ninguna religión. Estamos hablando del Ayuntamiento como institución, la cual, como tal organismo del Estado debe mantenerse al margen de cuestiones que tiene que ver con las relaciones de un individuo con un supuesto Altísimo.
A ver si lo captan. Eso significa que los ediles cuando se convierten en funcionarios del Estado deben abstenerse de mostrar cuál es la religión que profesan ellos a nivel individual. Y no deben en modo alguno utilizar el espacio del municipio para hacer manifestaciones religiones que favorezcan su religión, ni la que ellos profesan ni la de sus amigos, ni la de la mayoría o minoría de la sociedad. De ninguna que es la mejor manera de respetar la de toda la sociedad. Colocar un belén en el recinto, aunque sea en los bajos del edificio municipal, no solamente contradice este carácter aconfesional del municipio, sino que va en contra del respeto al pluralismo religioso de Villafranca. No porque lo digamos nosotros, sino porque es la consecuencia directa del artículo constitucional referido.
Está claro que a los ediles de Siempre Villafranca el respeto a ese pluralismo religioso y lo que dice la Constitución, no solamente les importa un carajo, sino que, mucho más grave, faltan al respeto no solamente a quienes profesan otra religión, sino también a quienes consideramos que, también, incumplen lo que dictamina la Constitución, lo que conduce a conductas totalitarias y antidemocráticas. La decisión de colocar un belén -de alto simbolismo religioso católico-, en una dependencia municipal, aunque sea en sus porches, es una decisión que no respeta el marco constitucional y a la ciudadanía.
El Ayuntamiento de Villafranca está actuando como si se encontrara en tiempos del nacionalcatolicismo franquista. Y el hecho de vivir en una democracia y con una constitución que defiende la neutralidad religiosa del Estado le importa muy poco. En este ámbito, como en tantos otros, actúan como chulos de barra, creyéndose que tienen la patente bardenera para hacer lo que quieran. Pero no es así. Lástima que no existan jueces que metan en vereda a semejante tropa de políticos que se “ciscan” en la Constitución una y otra vez. Nos gustaría pensar que esta tenge tiene arreglo, pero son tantas las ocasiones que ha disfrutado para demostrar su respeto a la constitución y a la pluralidad ciudadana y se han reído de ellas, que está claro que en ese campos los dejamos por imposibles. Esperamos que en la próxima encarnación nazcan siendo budistas.
Ello no impide que les recordamos que siguen confundiendo el plano individual y el plano institucional. Y tiran, no al monte, sino a favor de las creencias religiosas que ellos profesan a nivel personal. Se están aprovechando de un cargo público para defender sus creencias individuales. Es prevaricación, pues antepone su voluntad a la legalidad. En fin, solo les diremos que Políticos así, que anteponen sus creencias religiosas personales a los que marca la Constitución y el Estado de Derecho, no deberían jamás meterse en política. La cagan en cualquier momento. El belén armado de “Siempre Villafranca” es la muestra más clara. No será la última
Voltaire

