UNA CARROZA EN APUROS
Vecino. Informacion.

Volviendo a hablar sobre la Corporación o, simplemente, sobre la persona más visible de ella, pues bien se sabe que es esta madame quien dispone de todo dentro del mismo, quería proponer una reflexión y que se relaciona con la Asociación de padres de la villa. Y lo hago por ser miembro de esta junta y conocer por tanto alguno de sus entresijos. Creo que es bien sabido que año tras año suceden muchos hechos dentro de la APYMA que no se entienden. O, por lo menos, cabría decir que causan bastante extrañeza si se analizan fríamente.
La APYMA es voluntariosa como la mayoría de las asociaciones existentes en el pueblo. Pero hay cosas que no, que no pueden seguir así. No se pueden dejar que sigan así. La APYMA propone actividades al Ayuntamiento y la respuesta de este es siempre la misma: contrata y organiza lo que ella dice, y el Municipio pone la pasta (que no puede olvidarse que es la pasta de todos). Se hace la publicidad de las actividades en cuestión y ahí estará el escudo del Ilustre, proclamando su colaboración (sin la cual al parecer no sería posible hacer nada).
El hecho curioso del asunto es que, si APYMA quiere una subvención, es ella quien tiene que cargar con la organización de todo. Y cuando digo Todo es Todo. El último ejemplo de este panorama ha sido la cabalgata de Reyes. Es la APYMA quien se encarga de revisarlo todo, cómo están las carrozas de un año para otro, hacer arreglos o cambios que necesiten, comprar confetis, buscar participantes, repartir trajes, sincronizarlo todo, para que lleguen a su tiempo sus RRMM.
Lógico que la APYMA se desviva por todo ello. Está en juego la felicidad de sus hijos en un día tan señalado. Pero, mira, tú, por dónde, en otros pueblos, es el AYUNTAMIENTO quien ORGANIZA y la APYMA colabora. Aquí no. La APYMA tiene que encargarse de buscar tractores y tractorista. Y en esa estamos. Porque sucede que el último día antes de celebrarse este año la cabalgata, nos dimos con un problemón: faltaba un tractor y su correspondiente chófer.
Durante horas estuvo en el aire estuvimos en un brete de dejar una cabalgata en el almacén. Consideramos que el Ayuntamiento que dispone de “un tractor” podría y debería solucionar el entuerto. En eso confiamos. Entendíamos que si la gente del pueblo deja generosamente sus tractores, que serán conducidos no por personas ajenas, el Ayuntamiento no pondría ninguna pega para que utilizar “su” tractor. La respuesta que dio, no dejo helados. Respondió que “su tractor” solamente lo puede llevar uno de sus trabajadores y, en esos momentos no se sabía si estará disponible para el día señalado, porque blablabla. La situación es tan sonrojante que por eso la estampo.
Cada día que pasa, entiendo menos el comportamiento del muy ilustre. Y, menos aún, la actuación de la madame que lo dirige.
José Etxai Larena

