PERDÓNEME QUE INSISTA
Vecino. Informacion.

En una de las últimas colaboraciones a este nunca bien ponderado escaparate, no recuerdo cual, se hacía referencia a la inacción municipal ante el asunto de las inmatriculaciones eclesiásticas de bienes públicos. Según tengo entendido, en Villafranca hay un puñado de ellos.
Bien, quiero hacer referencia a uno de dichos inmuebles que, en mi opinión, está proclamando en voz muy alta su condición de edificio municipal.
Se trata ni más ni menos que de la ermita del Portal, un edificio entrañable para villafranqueses y villafranquesas, bien es cierto que antes más que ahora. Si uno se colca en el presbiterio y alza la vista al techo, se sorprenderá contemplando un relieve en escayola que representa el escudo de Villafranca. Ni más ni menos.
Pero hay más. Y es que, en la base del retablo, a la izquierda, va a descubrir otro escudo municipal. Y lo mismo verá en el lado derecho. ¿Qué puede significar esto? No me cabe ninguna duda de que antiguos regidores villafranqueses quisieron dejar constancia de que el pueblo habría costeado el templo y en consecuencia era el auténtico propietario del mismo.
Ya sé que es un edificio construido para el culto religioso. No se trata aquí de discutir eso, sino de exigir a la corporación municipal que luche por recuperar su propiedad. De ese modo, se podrá celebrar culto cuando proceda, como hasta ahora, y se le podrán dar otros usos que se vean pertinentes sin necesidad de permisos. Hasta ahora ningún ayuntamiento local ha movido un dedo. Ya va siendo hora.
Arsenio Lupin

