DESPUÉS DE LA RESACA NAVIDEÑA

Vecino. Informacion.

DESPUÉS DE LA RESACA NAVIDEÑA

Una vez pasadas las navidades, una cosa me ha quedado clara y es la inclinación de nuestra regidora a posar en cada uno de los eventos que organiza el municipio para estas fiestas navideñas. Es como si estampara en ellos su copyright.

No ha faltado a ninguno de los actos programados. Siempre en cabeza, como si no existiera ningún edil que pudiera hacerlo en nombre del municipio. Como si el hecho de que ella no estuviera presidiéndolos, no tuviesen valor alguno

Casi me atrevería a llamarla doña Imprescindible. Repasen, ustedes, esos actos y verán que no miento: campeonatos de Pádel, fútbol sala, frontenis, Silvestre, Olentzero y, para rematar la faena, de Mamá Noel, como se decía acertadamente en este blog. Allí estaba sin faltar doña Imprescindible, Sociedad Limitada. ¿Acaso teme que algún edil de los for ever pueda hacerla sombra?

Me preguntaba si dada esta inclinación a posar de nuestra regidora por qué no se le ocurre también sacarse una foto junto al antiguo depósito del agua potable, situado junto al campo de fútbol, anunciándonos que se va a hacer un depósito moderno y suficientemente capaz de solucionar los problemas que tenemos los villafranqueses con el agua que no son pocos; o posando delante del obsoleto centro de salud que hay en el municipio o ante la puerta principal del colegio público que, como es notorio y manifiesto, necesita un buen lavado de cara. Y lo mismo cabría decir ante la guardería infantil o residencia de nuestros mayores que deja mucho que desear y no hablemos ya de las abundantes calles que da vergüenza pasar por ellas, aparte de los ejercicios de agilidad física que hay que hacer para no dejar en ellas la tibia hecha un cascajo… En cuanto a la Cava, ¿qué decir…? Una de las calles más emblemáticas e históricas del pueblo jamás se ha encontrado en un estado tan deplorable, cuando debería formar parte de un reclamo turístico en toda regla… Menos mal que Alcaldía se pirra por el patrimonio histórico …

¿Cuándo la vamos a ver viéndola, ahí, de pie, en buzo de trabajo, dejando de lado su largo armario de vestidos y cortefieles, manifestando su contrariedad, su pesar, su mala hostia contra la mierda que los purines de la Macrogranja de Caparroso inunda los caminos que circundan la población?

Esperaremos sentados, porque de pie acabáremos mas que cansados, hastiados, que es lo que yo ya estoy, harto de recordar una y otra vez al municipio su deber de asumir su responsabilidad en los desastres del pueblo y presumir de sus cortoplacistas eventos, considerándolos como el no va más de este mundo. No sé, pero ahora que lo pienso, nuestra regidora se parece cada vez a una Pedroche, no por su estilizada figura, pero sí por al pensar pensar que las doce campanadas no sonarán bien si no las canta su excelencia corporal junto a su dominguillo chef.

Sanseacabó