¡QUE ME LO TRADUZCAN, MESEDEZ!
Vecino. Informacion.

Sé que lo que voy a pedir al ayuntamiento es un imposible y que, probablemente, no esté en sus manos concederlo, porque se trata de un vicio tan enquistado en las administraciones públicas que es sigo esencial de su pésima forma de relacionarse con la población. Me refiero al lenguaje administrativo que lleva toda la vida empeñada en hacer comunicados para que no los entienda nadie. Incluso los afectados que tienen que ir a la correspondiente administración para que les expliquen frase por frase qué es lo que dice y, sobre todo, qué quiere decir y cómo les afecta.
Y esa es la sensación que produce el último comunicado del Ilustre publicado en la prensa y, por tanto, pagados por la ciudadanía. Y es que tengamos que pagar unos comunicados que no entendemos tiene algo de masoquismo
Veamos. Ya sólo con el título del aviso reproducido por la prensa da que pensar si los que han redactado esta frase están bien de la cabeza: “Aprobación inicial de modificación estructurante delimitación de subsectores sSR-3.0 y sSR-3.2 dentro del sector residencial SR3 del Plan General Municipal de Villafranca”. ¿A quiénes creen que se dirige cuando escriben así?
¿A un extraterrestre de película de Spielberg comunicándose con sus jefes galácticos? Solo faltaba añadir: “Inminente ataque por los sectores y subsectores señalados. Manténgase atentos y disparen a la mínima de cualquier movimiento”
Si no he entendido mal se da a entender que se va a modificar nominalmente “un terreno situado en zona residencial convirtiéndose en zona urbanizable”. Y que ello es resultado de un pleno pasado que “adoptó el acuerdo de aprobar” de modificar, delimitar y estructura. Joder, señores de la Academia, ¿no bastaba con decir que lo aprobó? Y entre los “objetos” perseguidos eran “eliminar la Unidad de Urbanización UU.R3.01” y, consecuentemente, “modificar los subsectores sSR y sSR-3.2”. Y se publicaba para general conocimiento del respetable, para que, si así lo decide, haga sus oportunas alegaciones. Ni un chiste de Gila.
En fin, mucho me temo que, cuando las cosas del lenguaje se complican, mala señal.
Hormigón

