IMÁGENES QUE VALEN MÁS QUE MIL PALABRAS
Vecino. Informacion.

Son variadas las ocasiones en las que hemos lamentado la suciedad de nuestras calles, plazas, caminos, aceras y un sinfín de rincones del pueblo. Es el cuento de nunca acabar. Desgraciadamente. Villafranca está sucia y no hay manera de superar esta situación, que no deja en buen lugar, no el nombre de Villafranca, que no ciframos en este detalle su honorabilidad y orgullo, sino la nula educación cívica de quienes poblamos su territorio.
Es muy probable que algunos chistosos digan que eso se debe a que el Ayuntamiento no se ha esforzado lo más mínimo en colocar estratégicamente papeleras por los distintos lugares por donde transitamos, pero es evidente que esta argumentación no se la traga nadie.
Así que no me hagan reír. Plazas donde existen papeleras, no una sino dos, están hecha una guarrada: botellines de plástico y de metal, colillas de cigarros, cáscaras de naranjas, de plátanos, restos de comida, papeles de todo tipo, incluidos recibos de los bancos, hojas de exámenes escolares, revistas que no han interesado a quien las ha recibido, bolsas de la compra, papel de aluminio, de periódicos, trozos de pan y hasta el esqueleto de chuletas de cordero y de cerdo, basuras acumuladas en los ángulos de escaleras de distintos pasadizos que dan a las plazas… Es decir, mierda, mierda y mierda… La culpa no es por la falta de las papeleras, que, sí, es verdad, también, ayuda. Seamos serios. La responsabilidad de que Villafranca no esté limpia es de los ciudadanos, de todos y afecta a todas las edades. Hay niños, y no tan niños que, delante de sus padres, tiran al suelo el envoltorio de una chuchería -bolsas de patatas fritas, por ejemplo-, y los papás se quedan tan tiesos como estatuas de piedra, porque ellos se comportan del mismo modo que sus retoños. Y quien a los suyos se parece en este caso, ¿mierda merecen?
La responsabilidad tampoco es de la Brigada Municipal que bastante hace con barrer lo que no necesitaría ser barrido de nuevo al día siguiente si nosotros no tirásemos al suelo la basura que producimos por nuestra dejadez y nula educación cívica.
La responsabilidad tampoco es del Ayuntamiento, aunque lo sea en términos administrativos. Lo seguimos siendo quienes no respetamos el espacio público que, al ser de todos, debemos mantenerlo limpio tal y como lo encontramos después de que haya pasado la Brigada Municipal. ¿Nos falta conciencia cívica?
Y yo qué sé. Sí sé que el Ayuntamiento tiene otro tipo de responsabilidad y es la contemplar esta situación como un problema de Villafranca. Algo que no ha hecho. Lo que ha hecho es mostrar una dejadez increíble. No conocemos hasta la fecha ninguna campaña en pro de la limpieza del pueblo auspiciada por el Ilustre. Quizás, considere que es tarea imposible hacer nada limpio en este terreno y que la ciudadanía es lo que es. Bueno, de hecho, ya hubo una campaña sobre uso responsable del agua en la ducha -la campaña del relojico, ¿recuerdan?- y nada sabemos si tuvo éxito, gracias a la comunicación inexistente entre pueblo y Ayuntamiento. Quizás, el Ayuntamiento considere que eso mismo sucederá si se decide a orquestar una campaña a favor de mantener limpio nuestro pueblo a todas horas del día y en todas las épocas del año.
Y, ahora, por favor, fíjense en la foto que acompaña este escrito. ¿Pensáis que Villafranca puede mantenerse limpia cuando hay ciudadanos que dejan las bolsas de basura encima de los contenedores, en lugar de depositarlas en su interior? Sabemos que una golondrina no hace verano, pero lo anuncia. Lo mismo podría decirse de la fotografía, no es que diga más que mil palabras; en realidad con dos que dijera serían suficientes: “¡Basta ya!”. No sé qué pensaréis, pero me da que, mientras haya personas que se comportan de este modo, Villafranca jamás podrá aspirar a ser una población limpia como lo exige una mínima educación cívica y, por tanto, ética. Y ahí, sí, ahí sí que la intervención del Ayuntamiento tiene mucho que decir y, sobre todo, hacer. Las multas de tráfico, con ser justas cuando se infringe la ley, no hacen al ciudadano más responsables a la hora de conducir. ¿Lo hará si dichas multas se transfieren a quienes han hecho de la vía pública una escupidera? No lo sé, pero mucho mejor será prevenir que castigar… Y para eso ahí está la voz autorizada del poder municipal.
Netol

