¿HA ESTADO VILLAFRANCA EN FITUR O SÓLO LO HA ESTADO LA ALCALDESA?
Vecino. Informacion.

Una nueva edición de la Feria Internacional de Turismo, más conocida como FITUR, ha tenido lugar desde el 21 al 25 de enero del presente año, 2026, en el recinto ferial IFEMA (Institución Ferial de Madrid), dependiente de la Comunidad de Madrid. Es el Ministerio de Turismo quien lo organiza. El Gobierno foral participó con un Stand dedicado a Navarra, en el cual algunos pueblos de la comunidad han colocado sus mesas de promoción turística, repartiendo su correspondiente publicidad de la población entre los visitantes. Entre esos pueblos, figuraba el nombre de Villafranca.
¿Quién ha decidido asistir a FITUR? No consta en ninguna acta municipal en la que se haya decidido que Villafranca asistiera a dicho ferial. Por lo tanto, no ha sido por una decisión democrática. Ya ven, ustedes. Siendo la coalición “Siempre Villafranca” mayoritaria, ni siquiera lleva a un pleno iniciativas de este calado para enterar a la corporación y, de paso, darlo a conocer a la población. “¿Para qué?”, deben pensar. A fin de cuentas, ¿qué necesidad hay de hacer plenos cuando las decisiones que se toman en él ya están tomadas en función de los intereses y necesidades de dicha coalición? Además de perder tiempo es hacer el paripé.
¿Para qué asistir a FITUR? Para hacer publicidad de las bondades turísticas que hay en Villafranca. Ahora bien. ¿Necesita Villafranca ir a FITUR para aumentar su porcentaje de turistas que lo visitan durante el año? Imposible saberlo, No existen estudios que lo avalen. Si nos equivocamos, confírmelo el Ayuntamiento, publicando la evolución de la presencia del turista en Villafranca desde que su alcaldesa asiste a este ferial. Y, mucho mejor, pregunten a los turistas que vienen al pueblo por qué razón lo hacen. ¿Se enteraron de la existencia del paraíso que es Villafranca en FITUR?
¿Cuál es la publicidad que ha presentado la alcaldesa y su mascota en FITUR? Viene comprimido en un folleto titulado VIVE VILLAFRANCA y subtitulado con este surrealista encabezamiento: “Descubre el corazón histórico, artístico y natural de la Ruta de la ribera de NAVARRA”. Los apartados elegidos para ver cómo palpita ese corazón son los siguientes. Historia. Ahí se lee que Villafranca tiene “2000 años de historia que culminan en la identidad que define la Villafranca actual”. A descubrirse por la sagacidad de quien conoce cuál es la identidad del villafranqués y conoce su evolución desde hace dos milenios hasta hoy. Vamos, que lo nuestro ya venía de lejos. Ruta de arte urbano. Según el prospecto, esta ruta “ha transformado las calles en un museo al aire libre y permite recorrer Villafranca con una mirada artística y actual”. Naturalmente que para ello será necesario poner un tupido velo en dicho recorrido a las calles El Sol, Carmen, Navarra, Verde, Mesón, Gayarre… por motivos obvios. Afirma el redactor que “recorrer sus calles es descubrir fachadas de ladrillo, escudos nobiliarios y plazas que conservan intacto el aire barroco ribero de los siglos XVII y XVIII”. Más bien diga “escudos y fachadas que se están cayendo a pedazos, los cuales siguen sin haberlos catalogado ni estudiado… Algunos ya ni se leen. ¿Intacto el aire barroco ribero? Sí, muy fresco como el que se respira en la cima del Himalaya. Camino de la Vera Cruz. Se califica como “ruta cultural y artística que atraviesa Villafranca en conexión con el paisaje, su historia y patrimonio local”. Todo mentira. No existe, ni ha existido dicha ruta en Villafranca. Y la Cruz que nos han clavado en el atrio de la Iglesia es un insulto a la memoria histórica y cultural de Villafranca y un atentado contra la aconfesionalidad del Estado. Rutas naturales. Donde “el agua es protagonista, fuente de vida y esencia de la ribera”. Sí, es verdad. Todo eso es el agua. Y más. Por eso la gente compra tanta botella en garrafas. ¿Fuente de vida? Sin duda. Pero poco a poco es posible que se convierta en fuente de enfermedades.
¿Cuesta dinero asistir a FITUR? Claro. Villafranca se integra en el stand de Navarra, pero singularizar su presencia en él con una mesa específica de nuestro pueblo cuesta dinero. ¿Cuánto? Ni idea. Y casi es lo de menos en esta historia. Si no informa que se va a ir Fitur, ¿cómo van a presentar factura de su desembolso? Se carga al concepto de “representación institucional” y se acabó. Porque lo de este Ayuntamiento actual es que hace y deshace sin dar cuenta a nadie de sus hechos. Ha convertido la casa del pueblo en un cortijo particular político, importándole un carajo la existencia de una oposición que, se quiera o no, representa una parte de la sociedad que, desde luego, no comulga con los modos y fines de la actuación de Siempre Villafranca, una sucursal de la derecha navarra que, cuando le interese a su alcaldesa, se pasará al PP, como ya hizo su amigo Sayas.
Pregunta final¿Cómo es posible que la asistencia a FITUR se la haya ventilado la mayoría municipal sin contar para nada con la oposición? Pues porque esa es la actitud habitual con la que actúa Siempre Villafranca, un modelo de hacer política tan sectario como antidemocrático. Visto el recorrido anterior uno se preguntaría si en Fitur estuvo Villafranca o, sencillamente, solo lo hizo la alcaldesa y acompañante, las cuales aprovecharon “la excusa de la representación institucional” para pasar en Madrid este fin de semana a costa del erario. Todos queremos que el pueblo mejore, pero no puede olvidarse que hay muchas maneras de hacerlo. Tanto personalismo por parte de la alcaldesa, cuyo amor hacia Villafranca parece exclusivo y excluyente, se tiñe tanto de amor político, que produce hartazgo. Debería rebajar su intensidad amatoria.
Oso amoroso

