TENDER PUENTES

Vecino. Informacion.

TENDER PUENTES

Recientemente nos hemos enterado que el Gobierno de Navarra ha iniciado la tramitación para la redacción del proyecto de ampliación del histórico puente de Marcilla. La solución consiste en mantener el actual para un sentido y crear un nuevo puente para el otro en sentido sur, junto con un paso peatonal y ciclista.

Está promovido principalmente por la alcaldía de Marcilla y Milagro, del PSN, junto con la portavoz del grupo socialista de Villafranca Delia Linzoain. Lógico es aprovechar la coincidencia ideológica de éstos con el actual gobierno de Navarra.

Sabido es el antiguo anhelo marcillés de crear una pasarela peatonal y ciclable sobre el río Aragón en Marcilla. La mayor parte de los habitantes de esa localidad saben que tender puentes al Sur es parte del futuro que quieren construir. Y les va muy bien.

Esta solución Sur de comunicación favorece la seguridad en los traslados, mayor posibilidad de interacción industrial y se abren grandes posibilidades de turismo. Esa solución Sur para Marcilla es la solución Norte para Villafranca. Todos deberían estar contentos….Pues no, resulta que en un ataque de infantilismo político… han aparecido los celos.

La actual alcaldesa de Villafranca, Mª Carmen Segura, denuncia en un comunicado “postureo a los marcilleses” y de que ella “quiere un puente nuevo”. Y todos quieren que les toque la lotería.

Un buen político, y si es alcaldesa mas, debe saber que tender puentes es colaboración. Una herramienta para el bien común. Es la capacidad de acercarse al otro, incluso cuando existen diferencias ideológicas, culturales o de intereses, con el objetivo de cooperar y alcanzar fines comunes. En el ámbito social y político, tender puentes implica diálogo, escucha activa y voluntad de entendimiento, elementos esenciales para la convivencia democrática y el progreso colectivo.

Probablemente la formación política Siempre Villafranca carezca de buenos analistas, por lo cual el debate se empobrece y se sustituye la búsqueda de soluciones por la confrontación como salida facilona. Los estandares exigibles han bajado, mientras en Villafranca se promueve un gimnasio, de un millón de euros, quitando espacio a las piscinas, los de Marcilla prefieren tender puentes. Quizás deberían preguntarse como consiguió Villafranca todas sus grandes obras anteriores a ellos. Posteriores no ha habido, al menos que sean significativas.

La actual alcaldesa y política de Villafranca, en mi opinión, empezó siendo buena regidora pero la falta de su obligación de tender puentes ha terminado convirtiendola en buena animadora socio-cultural. Para eso no se le paga.

Noelio