VOLVERÁS A ADAMUZ

Vecino. Informacion.

VOLVERÁS A ADAMUZ

Sobrepasando el puente de la AP 15, a la altura de Castejón, te vienen a la memoria los accidentes ferroviarios de Adamuz. Maldices la fatalidad, pero no puedes evitar reflexionar sobre infraestructuras ferroviarias y su mantenimiento posterior. Y te viene a la mente lo que esta tierra viene soportando desde hace ya más de diez años con las obras y trabajos relacionados con el TAV. Me pregunto por qué y para qué dicha infraestructura. ¿No se podía invertir más y mejor en mantener de forma renovada la que ya tenemos, siempre vigilantes de su evolución para evitar males posteriores por culpa de la dejadez?

Primero. Está claro que la construcción del TAV no es un servicio que vaya a servir para todos por igual. Para colmo se está construyendo con el dinero de todos los contribuyentes, pero, a corto y a largo plazo, solo podrán usarlo quienes tienen buenos sueldos.

Segundo. En cuanto al tiempo que dicen que ganamos usando este servicio es la canción de la sirena con la que pretende engañarnos la sociedad del consumo, donde la prisa es uno de sus peores compañeros de viaje. No sólo porque no necesitamos ganar tiempo, y menos de este modo, y porque, a fin de cuentas, tampoco es que la cantidad en horas y minutos que se ganan con el AVE sean una ganga. ¿Cuánto? ¿Una hora, dos horas en el trayecto Zaragoza a Madrid o a Barcelona? Una birria.

Tercero. Los precios de estos viajes cuestan el ojo de la cara, nada accesibles para la mayoría de los bolsillos. Una obra que tantas mejorías dicen que ocasionará al ciudadano lleva en su interior la injusticia de que en la práctica servirá únicamente para personas con buena chequera. Una obra por tanto sectaria.

Cuarto. ¿No sería preferible dejarse de faraónicas construcciones -en estos momentos somos un país relativamente pequeño, pero líderes en kilómetros de vía TAV. No sé si lo sabéis, pero somos también el país en alcanzar el número uno en todo tipo de vías, incluso, y eso es lo terrible, de vías abandonadas. Lo que refleja una planificación ferroviarias muy, pero que muy deficiente

Quinto. En cuanto a nuestra querida villa, podemos observar que tenemos el carril bici más ancho y grande del planeta y que fue en ella donde se empezó a hacer la línea Zaragoza- Pamplona o Pamplona-Zaragoza. ¿Para qué?

Si reparamos en que nos encontramos en el centro de la nada, ya podéis ir haciéndoos a la idea de que no tendremos estación de parada del AVE ni de la AVA en el pueblo, a no ser que nuestra Ayuso municipal la haya solicitado a escondidas. Repito la reflexión de fondo. Existen “infraestructuras” que pueden ser convenientes para algunos, pero no son necesarias para toda la ciudadanía. Para entendernos mejor. El futuro Gimnasio de la Ayuso Local que se ha propagado como rumor futuro de construcción, será ideal y maravilloso para unas personas, como el pádel, pero no para toda la población, ni siquiera para una parte significativa de la sociedad. En definitiva. Mantengamos lo que ya tenemos, con las correspondientes revisiones de mejora permanentes y construyamos infraestructuras de servicio que mejoren la calidad de vida de todas las personas, y no tan sólo de una minoría. Cuando una infraestructura solo favorece a un solo sector, la sociedad debería al momento mosquearse…Si, encima, somos partidarios de lo público, pues es evidente que nos encontramos con una contradicción, porque apoyamos obras públicas faraónicas que solo favorecen intereses privados. Una contradicción más habitual de lo que parece y que suelen cometer, incluso, los gobiernos democráticos.

José Etxai Larena