PRECIO DE LAS CAÑAS
Vecino. Informacion.

Ya recordaréis cuando estudiabais lo que decía Arquímedes de Siracusa: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, y que resume el principio de la palanca. Lo que traigo a colación aquí no moverá desde luego el mundo y sus colonias, pero me conformaría con que agitara vuestra coctelera mental y recapacitase y lo hablara con sus amigos que, de vez en cuando, se acercan a los bares y consumen cañas.
Las cañas. ¿Que qué pasa con ellas? Pensemos en sus precios. En la diferencia de sus precios. ¿Cómo es posible que estos sean tan dispares? En el Casino de los Jubilados cuesta 1,40 euros; en el Gorría, 1,90; en el Oriental, 2; en el Mara, 1,80; en el Quijote, 2; en la Cava, 2,10 y en el Casino Gayarre, 1,50. Obviamente, existen ciertas variables -sobre todo, la cantidad y calidad de esas cañas-, que pueden incidir en esos precios, pero quedémonos con el dato y, aceptando que entre esas cañas sus diferencias cualitativas non son tan exageradas, ¿cómo es posible que sus precios entre ellas sean tan dispares? Y bien, ¿qué hacemos los consumidores? ¿No hay nada que nos haga recapacitar? Es decir, ¿en qué punto del problema habrá que hincar nuestra palanca colectiva para corregir este despelote cañero de los precios?
Ex Cañero

