TANTO DESPILFARRO, ¿PARA QUÉ?

Vecino. Informacion.

TANTO DESPILFARRO, ¿PARA QUÉ?

Increíble el despliegue de la INFO municipal para anunciar la llegada del Carnaval a Villafranca. Nada que objetar, sino aplaudir. Así da gusto. Todo el pueblo empapelado con pastiches pregonando que Villafranca está punto de entrar en el túnel del tiempo. Y tal actividad sin ayuda de la oposición. ¡Qué madurez! Todo pensado y hecho por el Ilustre directriz actual.

Un despliegue de papel y de color que bien merece dicho espectáculo de imagen, color y sonido, nunca visto en el pueblo desde que se instaló en Villafranca la luz eléctrica. Maravilloso, sensacional, fantástico. Nadie en Villafranca podrá decir que no se ha enterado de que en menos de lo que se tarda en pestañear entrará en coma etílico, perdón, carnavalesco quería decir.

Genial el sambódromo de la Plaza, más limpio que una patena, aunque sigamos viendo sus losetas resquebrajadas. Con gradas y todo, para que el público disfrute de lo lindo. Bueno, mejor dicho, esté sentado y se dedique a mirar, ver y oír. Solo ha faltado colocar calefacción.

No quiero hacer populismo ni demagogia, valga la redundancia, pero. si el Ayuntamiento es experto en estos tejemanakes consumistas para afianzar su “votaje” electoral, ¿por qué en otros asuntos de más calado, de esos que nos afectan de verdad a toda la ciudadanía de Villafranca, el Ayuntamiento no informa con tanta profusión, empapelando hasta las farolas y las acacias del pueblo, por ejemplo, de que los nitritos del pueblo están que se salen, de que la mierda de la Macrogranja ha inundado caminos y huertas, que el agua de boca no es potable ni para las ranas bermejas, de que el río Aragón está a punto de hacer una de las suyas históricas…?

Como quiera que la parte económica del asunto está asegurada por la cantidad de colaboradores que han participado en que el Carnaval de Villafranca se eleve a la categoría de interés turístico provincial, nada diremos. Y no lo diremos porque en este asunto, el Ayuntamiento sigue habitando el reino de la Opacidad en abierto enfrentamiento con la república de la Transparencia.

Sólo nos gustaría que el actual directorio del ayunta se tomase en serio el cultivo de una actitud igualitaria a la hora de instrumentar el poder municipal y hacer una política para todos y menos sectaria. Y ello empieza por ser claros a la hora informar. De informar por ejemplo que en el Carnaval actual, la oposición ha sido, para variar, un convidado de piedra. Lo que es, ciertamente, carnavalesco, es decir, digno de ser ridiculizado por una carroza más que surrealista, digna de los hermanos Marx.

Miel Otxin