SALIR A LA CALLE
Vecino. Informacion.

¿Desde cuándo la sociedad de Villafranca no ha protestado por hechos considerados injustos o lesivos contra sus intereses individuales y colectivos? ¿O manifestarse por una buena causa social, local, provincial, nacional, internacional?
Ya ni me acuerdo. Probablemente eso será a que no confiamos, no tenemos fe en que saliendo a la calle consigamos nada. Nos equivocamos. Solo con salir a la calle de forma colectiva a favor de una causa solidaria estamos mostrando que creemos en unos valores determinados.
Podemos aceptar una política de hechos consumados , pero eso significa que nos la van a dar por todos los lados. ¿Es lo que deseamos a nivel local? ¿A nivel internacional? Bien sabemos que si nos manifestáramos en solidaridad con Palestina vayamos a conseguir que el genocida Netanyahu cambie su corazón lleno de pelos. No se trata de eso. Se trata de que nuestro gesto afecte a nuestros vecinos y recapacite.
En cuanto a nivel local, de vez en cuando, convendría sacudirse la pereza, organizarse y pronunciarse públicamente. Para decirlo, plásticamente, salir a la calle. Manifestarse pacíficamente. Dejar que el poder municipal solucione verticalmente los problemas que tenemos no es suficiente. Menos aún cuando esas decisiones del Ilustre proceden de una mayoría absoluta -democrática, sí-, pero intolerante a carta cabal. De vez en cuando, hay que recordarle al Ayuntamiento que la voluntad democrática está en la ciudadanía. Y que, aunque le disguste, debería respetar. Este Ayuntamiento tiene la maldita suerte de que el pueblo se haya olvidado de que su fuerza, no está en sólo en las urnas, sino en la calle, es decir, en su voluntad. Y que este pueblo debería, sobre todo, recordárselo a sí mismo y a quienes hacen de su capa un sayo y llevan a la gente a un pesebre consumista como si fuera un dominguillo de feria. O, peor aún, sometido a lo que ordene y mande la regidora del Ilustre.
Nube roja

