Crónica de un Oasis: El Ilusionismo Político de Nuestra Alcaldesa (II)

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Crónica de un Oasis: El Ilusionismo Político de Nuestra Alcaldesa (II)

De Vara de Mando y Otros Delirios

Si por algo pasará a la historia (o al Libro Guinness) es por su ubicuidad religiosa. Hay que ver lo bien que se lo pasa en las procesiones, vara de mando en mano, convencida de que representa espiritualmente a todos: católicos, ateos, musulmanes… y si nos descuidamos, hasta a los taoístas. Desde aquí hacemos la sugerencia para el Vaticano. Si no la hacen Obispa de Navarra, al menos denle una canonjía en la Catedral. Una canonjía bien retribuída, desde luego. Pues, a fin de cuenta, se trata de una beligerante opositora a todo lo que suponga respeto a la pluralidad confesional del pueblo.

Promesas, Ratas y “Cantos de Sirena”

El programa electoral de “Siempre Villafranca” debería haberse titulado “Vamos a hacer…” (y que luego, ya nos encargaremos de no hacer nada o lo que hagamos solamente satisfaga a una minoría, pero no, nada que se dirija a beneficio de la mayoría).

Polígono Industrial: Un desierto de empresas que sólo recibe la visita de vertidos de ovejas. Cualquier inversor que asome la cabeza sale “escopeteado” ante semejante panorama. Urbanismo: Prometió pavimentar y limpiar, pero nos ha regalado estercoleros en el extrarradio donde las ratas tienen asegurada su existencia. Y, no solo, los solares que siguen abandonados a su suerte ruinosa en el pueblo, también, son objeto de visita turística de familias numerosas de roedores. Información: La revista municipal “INFO” informa mucho, sí, pero solo de lo que a ella le interesa. Y una cosa: “Apabullar no es informar”. Estaría bien ser un poco selectivo. Colegio, Residencia, Casa de Cultura: ahí siguen en la sala de espera. Hasta que le llegue a la alcaldesa la revelación de que es el momento de pasar del “Vamos a hacer “hasta el aquí “hemos llegado” Integración: Pan y Circo

Respecto a la población emigrante —que ya supone el 75% del alumnado, la estrategia es el silencio administrativo, salvo cuando huelen las urnas. Es triste que no exista ni un local de reunión ni un plan de integración real de la familia migrante. Y ello tras dos generaciones presentes en el pueblo. La autoridad da la sensación que se teme que un centro cultural se convierta en un foco de “subversión”. Mejor que sigan en los bares, ¿verdad? Queda claro que para engatusar a la juventud la receta es sencilla: discoteca, fanfarria y gastronomía. En resumen: circo. Pero, ¿para los Jubilados? ¿Para los Agricultores? ¿Para los ganaderos? ¿Para los tenderos? ¿Para los barrios? ¿Para las Casas Baratas?

El Giro Final: La Amenaza

Lo más aterrador de la entrevista no fue su capacidad para colgarse medallas inexistentes. Lo verdaderamente preocupante fue la amenaza final: nuestra alcaldesa piensa seguir. ¡Horror! Después de cinco legislaturas, algunos ingenuos pensábamos en un año sabático (o una década). Pero no. El “ilusionismo” continúa. Prepárense para más escaparates brillantes, porque el proyecto de “Siempre Villafranca” -o mejor dicho, de “Siempre Ella” -suena a Culebrón-, no tiene intención de bajar el telón.

Epi y Blas