AYUNTAMIENTO, ¡APRENDE A ESCUCHAR!
Vecino. Informacion.

El libro de autoayuda “Aprender a escuchar” se presentará en la Casa de Cultura Julia Álvarez Resano, según la INFO. Su fin es hacer un “viaje hacia uno mismo, mirarse a uno mismo con honestidad y descubrir que la verdadera fuerza nace de escuchar” y un aviso para que nos sacudamos esa “prisa que nos impide concentrarnos y reflexionar hacia dentro”.
Irónica propuesta, porque se nos pide hacer lo contrario a lo que el ilustre nos ha aconsejado hacer hasta la fecha, atiborrarnos con una infinidad de actividades cada semana sin dejarnos parar. Y, ahora, en cambio nos propone hacer un alto en el camino, “quedarnos quietos”, “Ommmm”, y aprender “a escucharnos a nosotros mismos”, o como dice el folleto digital, “viajar al centro de nuestra persona que es nuestro interior”. ¡Guau!
Porque, si no te escuchas a ti mismo, no puedes estar bien, ni tener una vida saludable, ni, por supuesto, escuchar a los demás. La felicidad no consiste en disfrutar de una buena salud, tener un buen puesto de trabajo, un digno salario y un amor perdurable. No. Lo que se necesita es viajar hacia el interior. En cuanto al medio de locomoción para hacerlo no se especifica la escafandra correspondiente. Si modelo budista, yoga o bardenero, es decir, ir a un soto y sentarse debajo de un chopo o hacerlo en un espigón a orilla del Aragón viendo fluir sus aguas que, como metáfora de la vida, nunca pasa.
En definitiva, vamos a aprender a escucharnos y a escuchar al otro. Pero lo vamos a hacer todos, ¿vale? Así que, ojalá, el Ayuntamiento dé ejemplo el primero. Deje de escucharse a sí mismo únicamente, porque de esto da pruebas más que sobradas de ser un experto, sino de escuchar a los otros. Podría, por ejemplo, convocar al vecindario una vez al trimestre para que el Ilustre lo escuchara, no sólo quejas, también, propuestas para la mejora de la vida en común de la ciudadanía, de toda la ciudadanía.
Cumpla el Ayuntamiento con lo que dice la INFO, “cuando aprendes a escucharte…” cambias tu realidad y comprendes a los demás. Sabemos que esto no es así, pero si aprendes a escuchar a los demás, a lo mejor la cosa empieza a tener otro cariz.
A nadie le extrañará que se diga que si alguien necesita una charla de autoayuda para aprender a escuchar, es el Ayuntamiento. Por eso, quizás, la sesión organizada en la Casa de Cultura Julia Álvarez sobre “el arte de escuchar” debería tener como único destinatario a quienes en estos momentos solo se escuchan a sí mismos.
Sonotone

