A PROPÓSITO DE LA MESA DE LA JUVENTUD
Vecino. Informacion.

Es un lugar común decir que los jóvenes no participan en la vida del pueblo, ni están interesados en los problemas sociales, económicos, culturales y políticos que afectan al común. ¡Que van a su pedo! Es una opinión tan criticable como su contraria. Pero, si es así, esa sería una de las razones por las que este bondadoso Ayuntamiento ha salido al rescate de parte de ella, que no es nada seguro que pase o no de comprometerse en asuntos en los que el actual Ayuntamiento no permite que intervenga ni el apuntador. Está por ver quién de ese sector juvenil asiste a esa invitación.
Cuando la INFO dice que “juntos hacemos futuro”, uno se pregunta: “ ¿A qué futuro se refiere?” Es una perogrullada, ¿no? Raro sería que no lo tuviera. Lo que habría que preguntarse es si ese futuro seguirá maniatado por la estrategia de marketing municipal.
Y decir que “la juventud tiene mucho que decir”, tiene mucha gracia. Porque, entonces, habría que preguntarse ¿qué ha estado haciendo el Ilustre durante estos años de legislatura en los que a la juventud solo se le ha dado pan y circo a raudales?
Aclaremos la situación. Los jóvenes no han pedido voluntariamente formar una mesa de diálogo. La propuesta ha venido de arriba. Por tanto, cabe deducir que quien tiene necesidad de que se forme una mesa de la juventud no es la juventud, sino el Ayuntamiento. Y que este es quien necesita decir -mucho o poco está por ver-, a la Juventud. Y, por supuesto, decir ¿qué?
El comportamiento del ayuntamiento cabría calificarlo de discriminatorio, porque la juventud está tan desconectada con la realidad del municipio como lo está cualquier sector ciudadano. No existe ninguna relación especial del municipio con ningún sector de la población. ¿Por qué crear una Mesa de la juventud y no una Mesa del Sector Agrícola y Ganadero, motor económico del pueblo?¿Por qué no una Mesa de la Tercera Edad / Pensionistas, un sector demográfico que sufre la brecha digital, la pérdida de servicios bancarios o sanitarios presenciales?¿Por qué no una Mesa de los comerciantes locales que luchan contra las grandes superficies y la venta online? ¿Para cuándo una Mesa de la Educación o una Mesa de la Emigración?
Tratar “la juventud” como un todo es un error. Las necesidades de un adolescente de 15 años no tienen nada que ver con las de un joven de 28 que busca vivienda para emanciparse o un empleo digno. La voz del resto de la población es igual de prioritaria. Fragmentar la población de forma matemática no es inteligente. ¿Qué pasa con alguien de 31 ó 32 años que está intentando quedarse a vivir en Villafranca, formar una familia o abrir un negocio? Sus problemas son los mismos que los de una persona de 29, pero la norma institucional la deja fuera de este espacio por una cuestión puramente de DNI.
Para hacer un futuro juntos, deberían caber en él todas las generaciones de la ciudadanía de Villafranca. En este sentido, crear una mesa intergeneracional entre las diversas culturas existentes en el pueblo sí sería un buen inicio para decir más de lo que quiere escuchar el Ayuntamiento.
Golondrina

