REFLEXIONES SOBRE LA JORNADA ART FESTIVAL

Vecino. Informacion.

REFLEXIONES SOBRE LA JORNADA ART FESTIVAL

Sin preámbulos, iremos directo al grano.

  1. Si bien el boletín informativo municipal (INFO) ensalza las virtudes de «un pueblo unido que trabaja junto», la realidad es que los vecinos no han tenido voz ni voto en este festival. No han participado en el diseño ni en la elección de los contenidos de los murales, ni se ha generado un debate sobre qué imaginario deseaban ver plasmado en sus calles.
  2. La ciudadanía se limitó a pasear y observar. Su consumo del arte fue unidireccional y pasivo.
  3. Se dice que el potencial turístico del evento es ingente. Es una suposición del Consistorio, pues no se ha aportado un solo dato estadístico que demuestre un incremento de pernoctaciones o visitas derivado de los murales. Conviene recordar que en este ámbito se compite con desventaja: la proliferación de macro-murales urbanos se ha vuelto un fenómeno viral y ha perdido por completo su factor de sorpresa y de originalidad.
  4. Lo más “desconcertante” de la información oficial es que se otorgue al Art Festival y a sus murales el rango de «referencia cultural y artística de Villafranca», elevándolo a seña de identidad local. Es bueno saberlo, Porque si el Ayuntamiento goza de total discrecionalidad para otorgar estos privilegios culturales, seria deseable que, con la misma premura, reconociera como referentes el «Día de la Memoria Histórica» o el «Día de la Republica», efemérides que parte del pueblo conmemora desde hace más de quince años. Da la impresión de que el Ayuntamiento patrimonializa en exclusiva aquello que se alinea con su marco ideológico, censurando o ignorando lo disidente.
  5. Como sorpresa, ha llamado la atención la ejecución de un mural de vastas proporciones sobre la fachada de un inmueble en evidente estado de ruina. La elección de este edificio, propiedad de Zapatería, va contra cualquier lógica, pues puede que en un mes lo veamos desplomarse.
  6. Al meritorio colectivo 31330, quisiéramos hacer dos propuestas. Primera. El año que viene sería estupendo que artistas de Villafranca fueran los protagonistas de un Festival del Arte pintando sus cuadros de aquello -espacios, casas, personajes-, que más les agrade de Villafranca. Segunda: ¿por qué no dedicar dichos días artísticos al mundo de la escultura, contratando para ello a escultores, ellos y ellas, y que hagan lo que mejor saben hacer, una escultura, partiendo de motivos espigados de la historia de Villafranca o recabando dicha información directamente del vecindario?

Critilo