¿ESTO NO TIENE ARREGLO?
Vecino. Informacion.

Tiene maldita gracia que hoy, día 5 de junio de 2026, Día Mundial del Medio Ambiente, me encuentre de nuevo frente a la desoladora realidad de unos vertidos ilegales.
Las fotografías que hecho del panorama reflejan en esta ocasión el estado en que han dejado parte de la zona trasera de la empresa Frisa, ubicada en el polígono Alesves 2. La imagen que acompaña el texto es una buena gamellada de cableados, pero en las otras fotos he captado una considerable cantidad de plásticos y de gomas de riego por goteo.
No sé a dónde vamos a llegar. Está claro que las denuncias previas que se han hecho en este blog sobre acumulaciones ilícitas de estiércol y de otros de residuos con origen indeterminado en este mismo paraje no han servido ni siquiera para que el Ayuntamiento se diera por enterado.
La degradación ecológica a la que estamos llegando debería hacernos caer la cara de vergüenza a todos, porque esta situación revela una degradación ética considerable. Sí es verdad, no es consecuente que paguen el pato justos por pecadores. Pero a este paso, ya no se sabe si lo que sucede es porque quienes son justos y ven lo que hacen estos pecadores miran para para otro lado, o, porque el Ayuntamiento ha decidido tirar la toalla y aceptar que su compromiso por la defensa del medio ambiente la ha dado por perdida. Pues no se avanza un ápice contra esta imagen del pueblo que, obviamente, no aparecerá en su guía turística, ni en la INFO municipal.
El civismo brilla por su ausencia y la conciencia ecológica resulta, desde luego, inexistente en quienes perpetran estos actos que son un delito y deberían castigarse rigurosamente. No sé si el Ayuntamiento ha imaginado la manera práctica de acabar con este salvajismo incívico, pero es él quien dispone de los recursos legales y necesarios para atajar este problema. Si no lo hace, pensaremos que sus poses de defensa del medio ambiente, puestos de manifiesto el día de la inauguración de la Caseta del Guarda en el Soto del Romero, fueron únicamente de postureo político.
En la actualidad, el Ayuntamiento no actúa ni de forma preventiva, ni, tampoco, después de tener conocimiento de los hechos. Lo que lo coloca en un escalón bajísimo en la meritoria categoría de defensores del medio Ambiente. Ni lo es, ni lo pretende. Si no es así, debería demostrarlo.
Cuando esta mayoría municipal actual -entonces UPN- se presentó a las elecciones que ganó, durante el proceso electoral repartió un díptico lleno de fotografías de zonas del pueblo en mal estado. La culpa, por supuesto, era del gobierno municipal anterior. Y se preguntaba: “¿Nos lo merecemos?”. Pues, eso. Aplíquense el cuento.
Paseante.

