GIMNASIO: DECLARACIONES PARA RECORDAR

Vecino. Informacion.

GIMNASIO: DECLARACIONES PARA RECORDAR

Cuando se anunció la construcción del futurible gimnasio, la información contenida en “Tudela Hoy” con Diario de Tudela y la Ribera, con fecha del 17 de febrero de 2026, se decía que las obras comenzarían en abril y terminarían en octubre de 2026.

En la información del proyecto, que era muy precisa en sus detalles, el edificio constaría de 674 m2, 340 m2 para gimnasio, 172 m2 para una sala de multiactividad, 113 m2 para vestuarios y aseos y 49 m2 al vestíbulo. Coste: alrededor de un millón de euros que pagaría exclusivamente el Ayuntamiento, es decir, los vecinos. Y si lo pagan estos, algo tendrían que haber dicho antes de que la mayoría municipal decidiera llevar adelante dicha obra. Y ya veremos cómo al final ese millón se descarrila y pasa al millón y medio…

Se decía que el gimnasio municipal en funcionamiento contaba 354 socios y que, dada la saturación de sus usuarios, se hacía imponderable una nueva construcción. Pero ni el dónde ni el cómo tampoco se consultó a la democrática decisión del respetable vecindario.

Las actividades que se hacían en la Casa de Cultura Julia Álvarez que eran “fuerza, yoga, pilates, judo y fitness”, se añadía que “no reunían las condiciones necesarias para llevar a cabo dichas actividades”.

La alcaldesa afirmó, entonces, que “lass nuevas instalaciones permitirán ampliar de manera significativa la oferta deportiva y responden a una demanda histórica de nuestros vecinos” Añadía que “apostar por espacios adecuados y modernos es invertir en salud, bienestar y en calidad de vida para toda la ciudadanía” Y concluía: “El gran esfuerzo que realiza Villafranca con este proyecto tendrá su recompensa al dotar al municipio de una instalaciones deportivas modernas, sostenibles y adaptadas a las necesidades presentes y futuras”. Ya lo oyeron: el gimnasio nos reportará salud, bienestar, calidad de vida para todos, incluidos quienes no se acercan al gimnasio. Mal plan esto de hablar del bienestar de unos, considerándolo bienestar de todos.

Coletilla final. Obras anunciadas para abril, pero comienzan en junio. Y no se culpe a los albañiles del ruido, ni del polvo ocasionados. ¿Qué queremos? Son problemas menores. Peor es la mierda que se encuentra por las calles y vertederos extramuros. Aquí el único responsable es el ordeno y mando municipal. No acertaron ni con el lugar, ni, tampoco, el momento de empezar las obras, aunque se anunció que serían en abrol. No solo han cumplido los plazos, sino que han metido la gamba hasta el duodeno. En cuanto haberse llevado por delante el campo de fútbol, anejo a las piscinas, todo un alarde de invasión abrasiva. Menos mal que el Ayuntamiento consulta al pueblo. ¿Por qué no ha hecho un referéndum para decidir su construcción, y hacerlo además en el citado lugar? Ya ven. La Apyma de Villafranca ya ha puesto con buenos argumentos el dedo en la llaga y ha solicitado una paralización cautelar de las obras. Y eso que era “una demanda histórica de nuestros vecinos”. En fin, señora alcaldesa, a ver si de una vez por todas entiende de verdad lo que es “una demanda histórica” y deje, de una vez, de jugar sectariamente con la parte del vecindario presentándolo como si fuera todo el vecindario. Eso le pasa por no consultar a este, como se hace en un referéndum. Si no lo sabe, aprenda de los suizos. En Villafranca hay muchos vecinos que trabajaron en Suiza en el pasado y se lo podían explicar muy bien. “¿Que no necesita nada de los suizos?”. Ya. Lo esperaba. En realidad, ¿espera algo distinto de alguien que no sea lo que le salga de sus caprichosas maneras de gobernar?

Visillo