COMENTARIOS AL MANIFIESTO DE SIEMPRE-VILLAFRANCA

Vecino. Informacion.

COMENTARIOS AL MANIFIESTO DE SIEMPRE-VILLAFRANCA

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1. Ajuste de cuentas El manifiesto no busca informar al vecindario. Es un ajuste de cuentas con el PSN y, más en concreto, un tirarle los trastos a la cabeza. La mitad del texto habla de los años 80 a los 90, para contar lo mal que lo hicieron los socialistas. Su afirmación, entre sarcástica y cínica es la siguiente: “Por supuesto compartimos que conocer nuestro pasado, nos ayuda a entender el presente, este es el mejor ejemplo. Recordémoslo". Lo que significa: “Como el PSN nos recuerda el pasado, nosotros les recordamos que ellos vendieron el suelo del pueblo, así que la culpa de las obras del gimnasio en plena canícula ya sabéis quién la tiene”. Lo mismo que se nos haya obligado a ubicar dicha construcción ocupando el campo de fútbol. La cuestión es dejar al PSN en ridículo y cargarle el muerto el desastre estratégico mostrado por Siempre Villafranca a la hora de emprender la construcción del gimnasio. Su argumento principal es una excusa cuya formulación sería como sigue: “Metemos el bloque de cemento junto a las piscinas, porque el PSN vendió el resto del pueblo hace décadas y no nos quedaba otro lugar para hacerlo”. En definitiva, la cuestión es culpar a la herencia recibida para justificar su decisión actual. Tras describir el “horror urbanístico” del PSN -un horror del que nació la Residencia, el Ambulatorio y la Pasarela-, concluirá que, tras descubrir que “el gimnasio se ha quedado pequeño y tenemos demanda de modernizar y ampliar el gimnasio, nuestra primera opción fue ampliar el actual y cuando vimos el alto coste económico para los metros ampliados, que no cubrían todas las demandas, decidimos construir un edificio nuevo que hará un gimnasio y una sala polivalente para realizar las actividades deportivas de Villafranca”. “Tenemos demanda de modernizar”, así que “decidimos construir”. ¿Quiénes lo decidieron? ¿El vecindario? Decir que “el proyecto responde a las demandas de los vecinos”, no es verdad. Se da por sentado algo que tendrían que haber demostrado mediante una consulta popular. Lo que quieren los vecinos no se pude saber si no se les pregunta. Si, luego, se actúa en su nombre, es “usurpación.

2. Fechas trastocadas Dicen que “debidas a problemas con las fechas de suministro del hormigón prefabricado se retrasó el inicio, coincidiendo con la apertura de las piscinas." Convertir el hormigón en chivo expiatorio suena fatal. Es la clásica excusa. La culpa siempre es de los demás. Planificar una obra de tal envergadura justo al lado de unas piscinas y no prevenir que podría poner en jaque mate la felicidad estival de los “piscineros”, manifiesta una gestión nada prudente y poco considerada con el vecindario. Tanto autoritarismo para unas cosas y para otras una bajada de pantalones total. Si la obra se adjudicó el 2 de febrero, un Ayuntamiento con un mínimo de respeto por sus vecinos habría dicho: “Señores de la constructora, si el hormigón no llega en abril, la obra no se empieza hasta septiembre, pues no queremos destrozar la temporada de piscinas de la gente”. Afirmar que “esto se escapa de la gestión municipal”, es una forma de lavarse las manos al estilo Pilatos.

3. Aumento de zonas verdes El manifiesto dice que se “incrementará la zona verde”. ¿Cómo será posible ocupando un montón de metros cuadrados con hormigón prefabricado?

4. Unificación deportiva Sostiene que quieren “unificar todo el deporte en una única zona con comunicación peatonal y segura”. Antes dijeron que la causa fue porque el PSN no les había dejado otra opción. Ahora, tal “ubicación unificada” es resultado de una “planificación urbanística moderna y sostenible”. Meter con calzador el gimnasio, la sala polivalente, las piscinas y el frontón en el mismo sitio, saturando una zona que en verano ya está más que congestionada, se llama ahora una obra arquitectónica maravillosa; antes, un crimen. Remate final

El manifiesto se podría resumir así: “Queridos vecinos: Somos conscientes de haber reducido el espacio para practicar el fútbol como se venía haciendo. También de agriaros el verano en las piscinas por culpa del cemento. Y somos muy conscientes de que vamos a gastar un millón de euros de vuestras contribuciones -sin contar con el aumento que venga después-, sin haberos preguntado qué os parecía dedicar vuestro dinero a este menester. Tranquilos. El dinero disponible para fiestas y diversiones parecidas sigue a buen recaudo. Sed comprensivos. Pensad que estáis en buena manos. Sabemos muy bien lo que queréis, incluso mejor que vosotros mismos. Y no dudéis: todo lo que hacemos es por vuestro interés. Es así, porque os queremos mucho, cosa que el PSN no. Por todo ello, os pedimos, comprensión y mucha paciencia que, como sabéis, no supone ningún gasto del presupuesto”. ¿Comprensión y paciencia? Nunca hubiera pensado que llegaran a significar “ajo y agua”.

Cloro