Réplica a respuesta con punto y final
Vecino. Informacion.

Sr. Andrés Ansó (“Tala”): Dices que se te acusa de ingenuidad y que todo te parece bien. Lejos de criticar tu optimismo, lo que la vecindad intenta poner sobre la mesa es que “hilar fino” con el dinero público no es un ataque, es una obligación democrática. No se trata de ser un “anti todo” ni de frenar el progreso del pueblo. Y lo que hagan en el resto de los pueblos, pues cada cual tiene lo que se merece. La envidia, como decían los viejos de nuestro pueblo, es de tiñosos.
Construir polideportivos, pistas o campos de fútbol para luego encontrarlos vacíos no es culpa de los vecinos que “se cansan de todo”. Pero se entiende que lo primero que hay que hacer es planificar las obras. Lo habitual es que estas obras se llenan cuando nacen de escuchar la necesidad real antes de poner el primer ladrillo, no al revés.
Si el gimnasio actual es un éxito y los vecinos de Villafranca lo disfrutan, pues estupendo. ¡Nadie cuestiona eso! Así que lo repetimos una vez más. Lo que se debate son las formas, la planificación y la necesidad de consensuar para que los proyectos no mueran al día siguiente de la foto oficial. La crítica bien fundamentada no busca “dar por culo”. Por lo general, detrás de cada crítica se esconde una propuesta. Pero, si no se ve, tampoco, nos vamos a escandalizar. Sencillamente, es una crítica que busca que no tiremos el dinero de todos en proyectos fracasados a corto y largo plazo, gobierne quien gobierne.
Utilizas al final de tu texto una analogía futbolística: “ser del Madrid y reconocer que Messi es el mejor jugador del mundo”. Y a esto lo llamas un ejercicio pleno de neutralidad ante la realidad. Estupendo. Pues es una regla de tres que te puedes aplicar muy bien en el terreno que pisamos: puedes ser ser un vecino agradecido, como es tu caso, con la gestión municipal (ser “del Madrid”) y, al mismo tiempo, tener el espíritu crítico suficiente para reconocer que una obra sin planificar es un gol en propia puerta (reconocer a “Messi”). Y no parece que se dé el caso.
Punto final. Saludos y que ruede el balón.

