¿PRIORIDADES O POSTUREO? EL CLUB DE JUBILADOS SE QUEDA A MEDIAS
Vecino. Informacion.

En nuestro pueblo se ha hecho una gran inversión para renovar el Club de Jubilados: cocina y aseos nuevos, suelo reformado y todo adaptado a las normativas actuales. Una obra necesaria en un edificio con más de tres siglos de existencia y que, lógicamente, ha tenido imprevistos como cabe suponer.
Sin embargo, precisamente debido a ciertos imprevistos y que, como tales, no nos los esperábamos, falta dar a la obra el remate final.
En esas estábamos, cuando la Junta del Club ha solicitado instalar aire acondicionado, una necesidad básica frente a las olas de calor, para que sus más de 600 socios tengan una calidad de vida digna en unos momentos en que el cambio climático se ha convertido en una amenaza para nuestra salud y, muy en especial, para nuestros mayores.
Sorprendentemente, la alcaldesa se niega. ¿El motivo? Dice que el presupuesto ya está sobrepasado. El vecindario debe saber que estamos hablando de una inversión de alrededor unos 12.000€. Y que es dinero de los contribuyentes.
No queremos hacer populismo con este asunto, pero hay que comprender que se trata de una cifra ridícula muy lejos del pastizal que se gasta en actividades festivas de todo tipo.
No diremos que sea este dinero que se despilfarra, pero es evidente que se trata de una inversión que no se traduce en realidades perdurables en el tiempo, como sí sucedería con la instalación de aire acondicionado en el emblemático Club de Jubilados.
Pero sí que no dejaremos de señalar un hecho indiscutible: que nos encontramos ante un trato discriminatorio que se perpetra contra los jubilados de este pueblo si se compara con el que hace gala con la juventud el Ilustre. No pretendemos hacer comparaciones odiosas, pero es que, si no las hacemos, el Ayuntamiento no parece entender lo que estamos denunciando.
En una época como la nuestra, con el cambio climático ocasionando pavor en la sociedad, máxime en la tercer edad, que el Ayuntamiento no vea la instalación de aire acondicionado en el club de jubilados como una prioridad social, es de una torpeza poco habitual. Ya no se trata de una ceguera política, sino falta de sensibilidad, de humanidad y de sentido común.
Muchas personas de la tercera edad no disponen en sus casas de aire acondicionado. El edifico del club sería una oferta de lugar de encuentro ideal para estos jubilados, donde, además de pasar el rato de forma apacible y divertida, lo harían en una condiciones climáticas óptimas.
La alcaldesa negándose a acceder a la petición de la Junta del Club parece olvidar que esa inversión solicitada no es del Ayuntamiento, sino del vecindario.
Negar un futuro bienestar a nuestros mayores cuando el dinero gastado en fiestas es vox pópuli un derroche y que, puestos a pensar mal -piensa mal y acertarás- solo se debe a que la alcaldesa debe de pensar que el bienestar de 600 vecinos no le afecta políticamente. Y, si es así, si así lo piensa, nada podemos objetar. Tiene razón. Lo primero es lo primero. Y lo primero es, obviamente, garantizarse el sillón de alcaldía en las próximas elecciones. Claro que, si es así, los jubilados de este pueblo deberían empezar a tomar en consideración a dónde irán a parar su votos. Si es así como lo piensan, claro.
Fairy

