ESTE AYUNTAMIENTO ES LA CARABA
Vecino. Informacion.

Y por esta razón escribo este texto entre una mezcla de asombro y de admiración debido a la ultima genialidad del consistorio. Convertir la Casa de Cultura de Julia Álvarez Resano en un improvisado centro de operaciones para ver la gran final del Mundial acompañados por un aire acondicionado fresquito, es algo que no se le ocurre a cualquier cerebro. Digno de un estratega.
Mientras algunos se pierden en lecturas, es una ocurrencia, o en resolver crucigramas o, también, por qué no, los problemas estructurales que aquejan a este pueblo, Alcaldía ha entendido lo que realmente importa en este momento histórico: el bienestar térmico del votante frente a una pantalla de televisión a las 21:00 horas. Y me doy cuenta que se ha colocado a la misma altura de miras que el Ayuntamiento de Pamplona, regido por un independentista, que ha colocado una pantalla gigante para ver jugar a su eterna enemiga, España. Lo que hay que ver. Y lo que hace el populismo y las futuras urnas electorales. Cuando lo habitual en política es no dar agua ni al enemigo, aunque esté a punto de espicharla por este calor sahariano, hay gente que no tiene escrúpulo alguno de “besar el culo al diablo”, como decía una canción de Eskorbuto, de su álbum Aki no Keda ni Dios, y así estar a buenas con el contribuyente que, es a fin de cuentas, un estómago agradecido antes que un cerebro pensante.
Y, mira por dónde, me acuerdo ahora de alguien que definía las pasiones como achuchones que aumentan o disminuyen la adrenalina del cuerpo. Y por asociación me preguntaba si el aire acondicionado a toda potencia en la Casa de Cultura de Julia Álvarez Resano sería como uno de esos achuchones que aumentan la potencia de la candidatura futura de su actual regidora. Y no se piense mal de mi directa, porque también va dirigida al alcalde de Iruña. El caladero de votos está muy disputado y cualquier muestra de populismo puede inclinar el besugo hacia la propia cesta.
Lo dicho. Es un consuelo saber que nuestra infraestructura cultural sirve, al menos, para que nadie pase calor y, si encima, lo es para soportar el insufrible suspense del España con Argentina, genial. Sólo lamento que en la nota informativa de la INFO municipal no se especifique si habrá un servicio generoso de bebidas refrescantes -ese Aquarius tan necesario tras el esfuerzo de gritar un gol-y que, obviamente, debería ser sufragado por el erario. No me gustaría que una gestión tan brillante se fuera a pique por un detalle tan tonto. Manténgase así Alcaldía, regalando un microclima al pueblo y asegurando que las “noches inolvidables” de Villafranca sigan midiéndose en decibelios de celebración y no en soluciones a los problemas reales. Estos pueden esperar. “Animar a la selección española” -la verdad es que nunca hemos entendido esta expresión, porque animar a alguien que está a miles de kilómetros ¿cómo?-, es prioridad nacional. ¡Que no se diga, hombres y mujeres de Villlafranca! ¡Aúpa, Merino!
Y sí lo reconozco. Acabo de caerme del guindo. Al final, la política era esto: aire fresco, fútbol y esa paz social que solo se consigue cuando el ciudadano está bien entretenido y, sobre todo, bien fresquito. Habrá que reconocerlo. Estamos ante una estrategia brillante. Nada asegura mejor un voto de confianza en las próximas urnas que la generosa oferta de un refugio climático en un verano tórrido donde, por un par de horas, todos nos sentimos seleccionadores nacionales. Lo dicho, ¡A disfrutar de esa “noche inolvidable” que, como mínimo, nos asegura una factura de la luz digna de una final de Champions!
Un ciudadano preocupado (por la factura eléctrica).

