EXPERIMENTO-TEXTO SIN FIRMA: La cobardía no está en quienes no firman los artículos que escriben, sino en aquellos que necesitan ver las firmas para criticar, no el texto que leen, sino a quien lo ha escrito. Y en un pueblo, ni te cuento.

Vecino. Informacion.

EXPERIMENTO-TEXTO SIN FIRMA: La cobardía no está en quienes no firman los artículos que escriben, sino en aquellos que necesitan ver las firmas para criticar, no el texto que leen, sino a quien lo ha escrito. Y en un pueblo, ni te cuento.

Agradecemos a quienes habéis dedicado parte de vuestro tiempo a responder a nuestra propuesta de identificación. Sabemos que la pregunta era un incordio, sobre todo si se pretendía adivinar quién era el autor del texto. La verdad es que saberlo o no, era lo de menos. El interés estaba en ver de qué forma reaccionamos cuando los textos que leemos no van firmados. Para nosotros, lo importante era comprobar si los textos sin firma son un auténtico acicate para el lector, que lo coloca en una situación de avivar su reflexión, sus conocimientos, sus filias y sus fobias. La respuesta es totalmente afirmativa.

Si el texto que presentamos hubiera llevado la firma apenas le habríais dedicado ni diez segundos. Menos aún, si de entrada, el texto hubiera ido acompañado por su autor: el infame Hitler. Sin la firma, el panorama era radicalmente distinto.

¿Cómo se ha respondido al texto? Cada persona ha respondido aplicando sus propios esquemas mentales. Se ha atribuido el texto a comunistas, a socialistas, a IU, a Sumar, a Bildu,… Y con razón. La mayoría de los partidos políticos siempre han defendió que “el estado es un medio no un fin”. Es la tesis del pensamiento liberal clásico de donde han mamado las izquierdas europeas. Y las derechas. De hecho, eso mismos decían la Falange y el franquismo.

El texto era ambiguo y neutro, pues afirmar que el Estado es un medio sin especificar ni para qué ni el cómo conseguir unos determinados objetivos es una afirmación que la defiende hasta el Ayuntamiento. Mientras no se especifique ese fin y los medios para conseguirlo, la frase es inocente.

La mayoría de quienes habéis respondido habéis considerado que el texto era aceptable, argumentando que eso es lo que dicen todos los partidos, otra cosa es que luego lo cumplan. Descubrir, a posteriori, que el autor del texto fue ese malnacido, no significa que tengáis que resolver el conflicto sobrevenido en vuestro cerebro: “¿Cómo puedo estar de acuerdo con alguien que considero el mal absoluto?”.

El texto no daba indicios para decidir que el texto estaba tomado del libro “Mi lucha”. Si el texto hubiese dicho que ese Estado era un medio para construir una raza superior en ningún momento lo hubieseis dudado. Lo mismo si hubiese aparecido la firma del texto. No hubierais pasado de la primera línea. O, tal vez, sí, pero sólo por curiosidad, como diciendo “a ver qué dice este hijo de puta”.

Cuando se pretende descalificar este blog diciendo que somos unos cobardes porque no firmamos los textos, replicaremos que la cobardía no está en quienes no firman los artículos que escriben, sino en aquellos que necesitan ver las firmas para criticar, no el texto que leen, sino a quien lo ha escrito. Y en un pueblo, ni te cuento.

Halcón Maltés