SANTA PURA INERCIA
Vecino. Informacion.

Alegra ver el programa del Ayuntamiento de Villafranca para celebrar la festividad de la Virgen de los Milagros y, ya de paso, el día del Ayuntamiento. Veo que sigue en sus treces de seguir con la inercia con la que acostumbra a celebrar este tipo de festividades. Para el Ayuntamiento lo primero es ponernos a bien con Dios o con el Diablo, tanto da. Luego, en segundo lugar, celebrar con la ciudadanía el día de la Casa del Pueblo. Siempre hubo clases.
En el Saluda de la alcaldesa, el Estado aconfesional se da de bruces contra la realidad de que es la Virgen de los Milagros quien parece ser la jefa de recursos humanos del municipio y ante la cual rinde aquella su más rendido reconocimiento. Como si esta Virgen fuera la causa de la situación maravillosa en que se encuentra Villafranca y a la que los villafranqueses debemos estar eternamente agradecidos.
Luego, en segundo lugar, viene el Ayuntamiento, al que se le trata de un modo nada edificante. Ni siquiera se le recibe en la casa del pueblo donde su alcaldesa le dedica un manifiesto reconociendo al pueblo su entrega y su trabajo, y su paciencia y colaboración una y otra vez pedidas por el Ilustre en situaciones nada fáciles sucedidas a lo largo de un año.
Y no pensemos mal. La actitud del Ayuntamiento no es una muestra de un plan oculto y malévolo, al estilo de los que trama la Ayuso contra el Gobierno y contra la Constitución. Para nada.
Es fruto de la inercia pura y dura de un país que avanza en los papeles a velocidad de crucero, pero que, en el calendario de agosto, el Ayuntamiento de Villafranca prefiere mantener las tradiciones intactas, incontaminadas, aunque choquen con los manuales de Derecho Constitucional y la misma Constitución.
Celebrar la festividad de la Virgen de los Milagros ante el altar mayor de la Parroquia es lo prioritario. En cambio, desde el punto de vista laico, la clave reside en comerse unas croquetas y un trozo de salchicha acompañadas por un buen trago de clarete navarro. Entiendo que el acto de celebrar el día del Ayuntamiento, la institución pública más importante de Villafranca, exige una performance más respetuosa. Un trato parecido por lo menos al que se rinde a esa Virgen de los Milagros que nadie tiene el gusto de conocer.
Tratándose de una institución del Estado, y, por tanto laica, contrasta que nuestro Ayuntamiento siga necesitado aún la ayuda y el amparo de la Virgen de los Milagros, y no se baste con el apoyo de la ciudadanía sea cual sea su confesión religiosa para llevar adelante sus proyectos y variedad de festividades. La ciudadanía de Villafranca merece otro trato.
Átomo

