Crónica de una verbena musical anunciada
Vecino. Informacion.

Nos vuelve a convocar el Ayuntamiento de Villafranca a una de esas veladas donde la cultura popular se mide, inevitablemente, en decibelios. La cita, encuadrada en la VII edición de las Noches Musicales de Verano, nos ofrece al grupo Son de Ases el próximo sábado 8 de agosto a las 22:00 en la Plaza España.
Se nos anuncia felices y contentos que los músicos proceden de Navarra y Álava. Lo que tiene un mérito añadido a su capacidad musical, su versatilidad geográfica. No todos son capaces de importar “la más pura esencia andaluza”, las palmas y las guitarras, nada menos que desde el norte peninsular y con una naturalidad envidiable. Poco importa que el sur quede a cientos de kilómetros si los amplificadores están dispuestos a recortar cualquier distancia a base de rumbas y sevillanas.
Como era de esperar el repertorio es muy bueno, con versiones de ayer y hoy de Estopa, Javi Medina, Melendi o Antonio Flores. Una selección musical impecable para agitar el ambiente… y, de paso, agitar los cimientos de las viviendas colindantes.
Resulta curioso cómo el discurso institucional se adorna, para variar, con expresiones tan entusiastas como “momento especial, inolvidable” o las clásicas invitaciones a “disfrutar de otra gran cita”. Todo ello no quita la ironía de prometer una noche realmente inolvidable, pero no para los residentes de la plaza, que seguro que la recordarán no por el duende flamenco, sino por la cruda imposibilidad de conciliar el sueño.
Se entiende que la acústica y el descanso vecinal no guardan muy buenas relaciones y que se mueven en dimensiones paralelas. Y no será porque el Ayuntamiento ignore a cuántos decibelios está permitido que suene la esencia andaluza musical. Sería toldo un detalle que, entre canción y canción, a alguien se le ocurriera aplicar de una vez por todas los decibelios legales permitidos. Pues entendemos que “la esencia de Andalucía” se puede sentir perfectamente sin necesidad de que el volumen requiera tapones industriales en los dormitorios del vecindario.
Otorrea

