SE OS VE EL PLUMERO A CIEN KILÓMETROS

Vecino. Informacion.

SE OS VE EL PLUMERO A CIEN KILÓMETROS

Resulta raro, aunque ya nada nos extraña, ver convocatorias de este tipo respaldadas por sectores que a menudo contradicen en la práctica los valores de solidaridad y misericordia que pregonan. Concentrarse “frente” al Ayuntamiento -como pide la FEMP-, mientras se ignoran las necesidades reales de los sectores más vulnerables evidencia una vez más una contradicción ética nada ejemplar.

Curiosamente, la ubicación elegida, “no ante al consistorio sino frente a él, tal como señala literalmente el comunicado de la FEMP, parece un guiño involuntario a favor de hacia quienes de verdad se encuentran en situación de movilidad o destierro, es decir, los verdaderos peregrinos y migrantes de hoy. Y, como digo, el Ayuntamiento, los ayuntamientos en general, no parecen ser favorables.

En cuanto al papel del Ayuntamiento de Villafranca, llama la atención que una candidatura independiente, libre de siglas partidistas, asuma y reproduzca de manera tan sumisa las consignas marcadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Con este seguidismo, la pretendida independencia se desvanece, evidenciando una preocupante falta de criterio propio y de liderazgo institucional. Sí, claro, el Ayuntamiento es un municipio, pero no habría respondido a esta llamada si esta Federación, en lugar de dirigirla el PP , lo fuera el PSOE. Y que no nos vengan con retorcidas interpretaciones, porque esa es la verdad y la única verdad.

Más grave aún resulta el tono del cartel municipal, que apela a que “cuando nuestro pueblo se une por una buena causa, nuestra voz se hace más fuerte”. Utilizar el concepto de la unión vecinal para respaldar una movilización de tintes tan dudosos resulta desalentador. ¿De qué “buena causa” se habla cuando se instrumentaliza el nombre de un territorio?

Y se pide la concentración para qué. ¿Para rezar por Ceuta? Villafranca con Ceuta, ¿que significa? ¿A qué Ceuta? ¿La facha? ¿La racista? ¿Qué les pasa a los ceutís? ¿Se están muriendo de hambre? ¿O es una dana marroquí permanente la que los está jorobando? ¿Quién de verdad está sufriendo en Ceuta? Pues está claro, los emigrantes.

Por eso, cabe preguntarse: ¿qué significa exactamente “apoyar a Ceuta” en este contexto? ¿A qué modelo de Ceuta se dirige este apoyo? La realidad social de la ciudad autónoma es compleja y plural; no se puede hablar de un bloque homogéneo. Quienes sufren verdaderamente en la frontera son los inmigrantes y las personas en exclusión social. En Ceuta existen colectivos que luchan a diario por dignificar a los sin techo y a los hambrientos, muchas veces encontrando trabas institucionales por parte de las propias autoridades locales y de aquellos que dicen defenderla.

Apoyar a un territorio debería ser sinónimo de defender los derechos humanos de todas las personas que lo habitan, sin exclusiones ni discriminaciones, y no de sumarse acríticamente a convocatorias de dudosa empatía social.

Alí, primo de Babá