CASO CEUTA: SOSTIENE SIEMPRE-VILLAFRANCA
Vecino. Informacion.

La coalición que rige el Ayuntamiento actual ha salido a las redes aclarando por qué “razón” ha convocado la concentración del día 3 en apoyo a Ceuta. Parece un caso de “explicación no pedida, mala conciencia, seguro”. No sabemos a quién trata de responder con su requisitoria, que suena a victimismo. Suponemos que a su claque. Y no viene mal, porque así conocemos mejor cómo se mueve Siempre Villafranca (SV) en estas cuestiones.
La coalición de derechas se ha sacado de la manga un discurso pavoneándose de neutralidad ideológica que no tiene. Y lo volvemos a preguntar: si dicha concentración la hubiese convocado el PSOE o una onegé que defiende a los migrantes ceutíes, ¿la habría hecho suya SV?
Primero. SV dice que “defender a Ceuta no es racismo. Defender la seguridad de sus ciudadanos no es racismo. (…) El racismo consiste en discriminar o despreciar a una persona por su origen…». Y luego repite como si fueran los lemas de la pancartas de su convocatoria dice: «Ceuta sí. Los ceutíes sí. La seguridad de nuestras fronteras sí. El racismo y la xenofobia, no». Nosotros Alí, ni mi “cousin” Babá, aclaramos que nunca dijimos que defender a Ceuta fuera ese horror. Ni hablamos de geografía ni de demografía. Hablábamos del contexto político y, en especial, de las intenciones ideológicas de convocar concentraciones genéricas impulsada por la FEMP que, en nuestra opinión, utilizan las fronteras para alimentar discursos de seguridad excluyentes como hace el fascismo en Europa. Por nuestra parte no sabemos de dónde se ha sacado SV que los críticos con su actitud “atacan a los ceutíes o llaman racista a la ciudad”. En nuestro caso lo que sí hicimos es preguntar a qué Ceuta y a qué ceutíes se iba a defender en la convocatoria. Aún seguimos sin saberlo.
Segundo. Añade SV: “Rechazamos cualquier intento de convertir esta causa en una movilización partidista. Ceuta no es patrimonio de ningún partido…». No es partidista, pero maltrata al PSOE por no acudir a estas concentraciones. Calificar la concentración como un “ejercicio de responsabilidad y de “consenso institucional” es un comparativo cínico. SV debería recordar las veces que no ha apoyado concentraciones en favor de los gazatíes. ¿Se apoya a los ceutíes porque son españoles y se ignora a los gazatíes porque no lo son? Todos son personas. Advertimos de que la convocatoria salió del cascarón orgánico de la FEMP, cuya línea de actuación es la del PP, por tanto partidista. Se puede entender que SV intente blanquear su seguidismo institucional apelando a un consenso abstracto, pero se escurre como una anguila para no explicar por qué un “ayuntamiento independiente” asume de manera mimética consignas coyunturales de índole estatal. Si no fuera una movilización partidista, no tiene ningún sentido acusar al PSOE, por desmarcarse de dicha trampa. ¿Cuál es esta trampa? Pues la de exigir disciplina de bloque bajo el paraguas de una neutralidad municipal, porque en la práctica se trata de una actitud ideológica concreta partidista, la del PP, sobre gestión fronteriza y migratoria. No seamos ingenuos. El PP no desaprovecha ni el vuelo de un moscardón con un ala para arremeter contra el gobierno de Sánchez, importándole un bledo el cómo. Ceuta lo ha convertido en un nuevo instrumento de acoso y derribo del Gobierno. Si SV no lo ve así, pregúntese el porqué.
Tercero. SV nos advierte de que “el racismo consiste en discriminar o despreciar a una persona por su origen, nacionalidad o raza. Nosotros no defendemos eso…». Mi primo y yo, les decimos que el racismo o la xenofobia no se puede reducir al insulto directo o a la discriminación explícita. Estáis olvidando el racismo estructural e institucional que hay en Ceuta. Las concentraciones no se reducen únicamente a ventilar asuntos de seguridad y blindaje de fronteras. Desvincularlas de la crisis humanitaria de las personas que malviven en esos márgenes, alimentan la deshumanización del migrante. Declarar formalmente que “nosotros no defendemos el racismo” no te exime de que la convocatoria instrumentalice políticamente un territorio fronterizo bajo premisas de exclusión. .
Cuarto. SV sostiene que ha convocado dicha manifestación para respaldar «a sus ciudadanos, a la defensa de España y de nuestras fronteras, a la convivencia y a la seguridad, siempre desde el respeto a la legalidad, los derechos humanos y la dignidad de todas las personas». Hay que recordarle que no habría convocado dicha manifestación si no la hubiera montado la FEMP. Poner el foco institucional del ayuntamiento en la “seguridad de las fronteras”, acompañado por lemas genéricos -respeto, legalidad, dignidad de todas las personas-, omitiendo a los verdaderos sujetos vulnerables (los menores extranjeros no acompañados, los migrantes en exclusión o las trabas a las oenegés locales que ya señalamos), es pretenden hacer compatible la defensa de un modelo de orden público restrictivo con una supuesta defensa universal de los derechos humanos que el propio formato de la concentración invisibiliza por completo.
En conclusión. SV no rebate con argumentos la indicación de que su actitud es pura imitación política de la FEMP, la cual, invisibiliza la realidad humanitaria de los migrantes en la frontera. La coalición municipal utiliza generalidades bienintencionadas (“estamos con los ceutíes”, “defendemos la legalidad”), pero sigue cayendo en la red de siempre: se hace la víctima llorona ante críticas legítimas, simplifica el debate para eludir su responsabilidad política en el seguidismo de consignas interesadas que utilizan un barniz humanitario hueco (“respeto a la dignidad”, los derechos de las personas) para justificar una movilización cuyo trasfondo cojea de la misma pata que se dijo: la utilización partidista e insensible de los dramas fronterizos.
Ali, y mi primo Babá

