
TRUMP, ESA ALIMAÑA FASCISTA
Vecino. Informacion.
Hasta el momento no he oído hablar bien de Trump. A nadie. Todo lo que llega a mis oídos son improperios de alto calibre contra su persona. Incluso he oído a gente desearle la muerte, sea de un ataque de narcisismo galopante o lamentar con carácter retroactivo la mala puntería de quien intentó meterle una bala en la sesera y no acertó. Lástima, porque el hecho solo sirvió para inventar la patraña de que Dios fue quien desvió la dirección de aquella bala, sino que, encima, hacía milagros en la persona de tal bicho.









